Después de haber conocido a ese bello ser que le ofrecía lo inimaginable, estuvo confundida, pensó detenidamente si hacia lo correcto o no, pero de que valía hacer lo correcto si todo seguiría siendo igual: MIERDA. ¿Quién la ayudaría si no era esa diosa perfecta?, la respuesta era simple: NADIE. Nadie vendría a salvarla como en sus sueños, ningún príncipe azul, ningún héroe de esos cuentos de hadas que nos encantaba leer cuando éramos pequeñas. Así pues comenzó una vida nueva al lado de Ana, sentía que todo iba mejorando, de a pocos fue cumpliendo su meta siguiendo los pasos que Ana le indicaba, ella convirtió a la pequeña ahora joven en una princesa, esa de las que los chicos miraban por su impactante belleza, esa que era perfecta, esa que el príncipe azul recogía para protegerla y amarla por siempre.
Ana la hizo feliz, pero no comprendía porque el mundo no podía entender eso, porque todos criticaban su camino a la perfección, CRITICAS es lo que había oído toda su vida de parte de su entorno. Ella que solo soñaba con despertar y dejar de pisar ese suelo frio al bajar de la cama, y encontrar un poco de calidez en un mundo que solo encontraba las imperfecciones de su cuerpo y alma, no entendía porque ahora que estaba casi perfecta todos le decían que debía comer, ¿Acaso querían verla gorda y horrible como antes para poder burlarse de ella otra vez? Pobre pequeña que lloraba sin que nadie la viera, pobre de ella que gritaba sin que nadie la escuchara, solo Ana la consolaba y la abrazaba cual bebe, velando por su perfección.
Bueno quería dejar algo claro, no es que este incitando a la gente a hacer este tipo de cosas ya que mi manera de pensar no es para nada así, como lo he comentado antes, uno no busca a Ana, ella te encuentra, así que me parece tonto estar dando “tips” de cómo ser Ana o Mia, no se dan tips simplemente se hace, eso es lo único que no me gusta de algunos blog en los que intentan ser alguna de las dos nada mas besos.
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